Basile dijo: “Se terminó el laburo de campo”
Publicada el dia Agosto 22, 2007
en Deportes
El Coco declaró la muerte de la Selección local por falta de tiempo para trabajar. Y se quejó de que los clubes le echaban la culpa a él de las lesiones de los jugadores.

Así, vaso en mano, con un discurso enérgico pero sin levantar demasiado el vozarrón, Alfio Basile le otorgó el certificado de defunción a la Selección del fútbol local.
La misma que él había anunciado formar para llenar sus mañanas en el predio de Ezeiza, y que tanta ilusión sembró en parte de la cátedra del fútbol que reclamaba mayor participación de “los de acá” luego de la frustración de Alemania 2006. Duró lo que duró: un puñado de entrenamientos matizados con almuerzos, que fueron diluyendo al grupo tan pronto como las lesiones abrieron focos de polémica con los clubes. Las ventas en seguidilla al exterior hicieron el resto. El tema surgió en una charla con grabadores y micrófonos, pero en un clima de cierta informalidad, y se precipitó luego de una pregunta que encendió la mecha.
—Hace muchos años que la Selección argentina no gana nada, ¿hay que trabajar de manera diferente con los jugadores?
—Noooo, pero los jugadores se van, muchachos. Tienen que entenderlo de una vez, la Selección Argentina no puede entrenar a largo plazo ni tiene tiempo para hacerlo. La plata la ponen los europeos, los jugadores son de los europeos. ¡No te los tendrían que dar! Y los jugadores que están en la Argentina no pueden entrenar a largo plazo tampoco, porque los clubes tienen campeonato y torneos internacionales entre semana. Se terminó el laburo de campo, termínenla porque no hay tiempo. Para el que juega en la Argentina es lo mismo. Si juegan cada dos días, viejo… Nos juntamos para la Copa América de Venezuela y el equipo jugó bastante bien. Basta de engañar a la gente.
—Entonces volvemos a depender de cómo se levantan los jugadores el día del partido…
—No tanto, yo por los menos tengo un sistema de juego y ellos juegan como yo les digo. ¿Está claro? Un equipo de fútbol está mejor trabajado tácticamente que un seleccionado. Estoy cansado de que me hablen de trabajo, con jugadores que valen 40 millones de euros y tienen obligaciones con sus clubes que no les permiten dedicación exclusiva al seleccionado. Y para cambiar, necesitamos poner un fangote de guita y compramos otra vez a todos los que están en los clubes de Europa, pero eso no va a pasar.
—Pero vos sabías todas estas cosas.
—Cuando firmé mi contrato con la AFA no me hicieron el cuento del tío. Ya sabía cómo era y una vez adentro te la tenés que bancar.
—Entonces, la idea de entrenar un equipo del fútbol local fracasó.
—¿No vieron cómo me achacaron todas las lesiones de los jugadores en el tiempo que estuvimos en Ezeiza? Se lesionan porque juegan domingo y miércoles, ¿estamos?
—¿Y para qué te sirven a vos estos partidos?
—Para juntar dinero del cachet así los clubes pueden ir a pedir plata a la AFA.
—Le hice una pregunta a un entrenador y me contestaste como un administrativo…
—¿Pero no sabés que acá se juega por un cachet? Yo soy empleado de la AFA, y si me dicen que tengo que ir a jugar a Hong Kong, tengo dos opciones: o me voy a mi casa o voy donde me digan que tengo que ir. Porque yo quiero dirigir a la Selección Argentina. Pero claro que me sirve desde lo futbolístico. Por ejemplo, yo no conocía a Garay, lo había visto en videos, seguí su trayectoria, todo. Pero lo pude ver, charlar con él, ver qué tan alto es, cómo le pega a la pelota. Lo llamé y por algo lo puse de titular. Ahora tiene su chance.
—La base para las Eliminatorias ya está…
—Tengo 44 jugadores, más o menos. Estoy buscando el equipo, pero la base es la que utilicé en la Copa América y que jugó tan bien. Pero hay que hacerlo mejor todavía, porque a veces no alcanza, como nos pasó con Brasil.
—Ahora que pasó un tiempo, ¿qué sabor te quedó del torneo?
—La Selección ganó cinco partidos y perdió uno, pero era el principal. Fuimos de menor a mayor hasta México, después no jugamos bien el partido decisivo.
—¿Coincidís con la idea de que Brasil le ganó a la Argentina por presión y contraataque?
—Sí, lo hizo, pero vamos a ver cómo nos juegan con los dos craks de Ronaldinho y Kaká. Con ellos no puede jugar otra vez igual. Nos tiraron toda la presión encima de que Argentina tenía que ganar sí o sí… Se defendieron muy bien y con muchas faltas, pero es una manera táctica de defenderse. Así fue como en el momento preciso nos vacunaron. En el primer tiempo liquidaron el partido y en el segundo se quedaron con diez hombres en su campo y no pudimos entrar por ningún lado. Nos ganaron bien. Pero no jugaron como lo marca la historia de Brasil, eso se lo discuto a cualquiera.
—¿Qué te pareció el análisis que se hizo desde los medios de la actuación argentina?
—No sé porque no escucho a nadie. Desdramatizo todo. Tengo muchos años de fútbol, soy medianamente inteligente y sé cómo es todo. Yo estaba convencido de que íbamos a ganar, pero la realidad nos mostró otra cosa. Hay que llegar al Mundial para encontrar la revancha. Nada más.
—¿Te afectan las críticas?
—¿Qué críticas, cuáles críticas? Cada uno dice lo que quiere. Lo que yo sé es que ninguna crítica me va a afectar. Escucho poco, pero siempre hay un alcahuete que te cuenta. Los técnicos tenemos más alcahuetes que los periodistas. Yo sí te digo que percibí que la Selección le gustó a la gente y no me lo dicen los cholulos que se te pegan al lado o los amigos. Me lo dice la gente en el semáforo o en un café.
—¿Y qué opinás de la llegada de Bielsa a Chile?
—Yo no juego contra Bielsa. Es Argentina contra Brasil. Marcelo es un entrenador ofensivo, me gusta su estilo porque va al frente en todos lados. El sabe cómo voy a jugar yo, pero yo no sé cómo va a jugar él…
via ole.com.ar
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